Cama 438- Como sobreviví al coronavirus. Parte 3 Recuperación y notas finales

La parte 3 de como sobreviví al coronavirus, quiero dedicarla a toda la gente que estuvo al pendiente de mi recuperación, gracias por todo lo que hicieron y por sus buenos deseos no tengo forma de como pagarles.

Adaptación post coronavirus

La primer noche que pase en casa al ser dado de alta fue irreal. La debilidad hacia estragos en mi. Era como un saco de huesos. Perdí aproximadamente un 30% de mi masa muscular. Esto sumado al dolor y los calambres hacían mis movimientos lentos y torpes.

La ansiedad se manifestaba con dificultad para respirar y opresión en el pecho. Mi mente jugaba conmigo y con la frágil mejoría con la que salí del hospital. Nuevamente llore.

Era como si el mundo fuera un lugar nuevo y aterrador. Todo parecía una ilusión. No podía diferenciar entre un sueño y esa realidad. Ademas no me sentía suficientemente «sano» como para poder sobrevivir. Poco a poco fui domando mis pensamientos y logre serenarme.

Esa misma noche antes de dormir pude hablar con mi hija. Vi su cara radiante y su mirada de extrañeza. Le costo un par de minutos reconocer mi rostro, pero al final me regalo sus sonrisas y me puso al día de todo lo que había aprendió durante el tiempo que no tuvimos contacto. Me costaba trabajo creer que tuviese otra oportunidad mas para estar con ella.

Oportunidad

Al intentar dormir recordé las noches en el nosocomio y despertaba exaltado ante el menor ruido. Finalmente logre conciliar el sueño pero por mi cabeza rondaba la idea de que quizá no amanecería con vida.

Recuperación. Dejar de estar aislado

La recuperación ha sido lenta y desesperante. Todas las mañanas despierto deseando que todo haya sido una pesadilla, un mal sueño, pero no es así.

Cuando por fin pude hablar mas tranquilamente con mi familia comprendi el dolor y sufrimiento que vivio la gente que se encontraba al rededor de mi. Ellos tuvieron que lidiar con la incertidumbre, imaginar lo que sentian cuando en el hospital el unico informe que recibian era «grave pero estable». No poder dormir toda la noche por pensar que en cualquier momento la muerte reclamara mi vida. Estaban devastados emocional y físicamente. No fue nada fácil para ellos.

Estando internado no pude recibir todas la cartas que me escribieron. Al entregármelas en la tranquilidad de mi cuarto me sentí muy contento ya que eran muchísimas. También había cientos de mensajes de apoyo. Estoy muy feliz de saber que cuento con gente valiosa que hizo hasta lo imposible por poder contactar conmigo o con mis familiares para hacernos saber que contábamos con su apoyo. No tengo manera de agradecer tantas atenciones.

Recibí mensajes de amigos del trabajo y de trabajos anteriores, compañeros de la primaria, secundaria, bachillerato, universidad, de amigos que han tocado mi vida y me han permitido dejar una huella en la suya. Esos mensajes son en gran medida el aliciente de escribir estas lineas. Me hicieron sentir que mi misión en esta vida es mas grande y que recibí una segunda oportunidad para conseguirla. Ustedes saben quien son, gracias por ser mis maestros de vida.

Respecto a la rehabilitación ha sido mas lenta de lo que esperaba. A mas de 40 días de haber sido diagnosticado y 20 de haber sido dado de alta sigo presentando dificultad para respirar, cansancio y molestias en garganta oído y ojos. Incluso duermo con un termómetro a lado de mi cama y constantemente reviso mi temperatura corporal.

Huellas para toda la vida

Existe el temor latente de que ciertos síntomas puedan convertirse en secuelas permanentes. Si embargo es es una lucha que se debe de vivir día a día y ganar territorio aunque sea en pequeñas porciones. No puedes dejarte vencer por la enfermedad. Tu cuerpo siempre debe de luchar y considera mejorar tus hábitos para poder ganar esta batalla.

En este punto he tenido la oportunidad de platicar con conocidos que desafortunadamente también están infectados y parece ser que tenemos un miedo en común de que nuestra situación se complique nuevamente y. La mente juega un papel determinante en la recuperación, sin la mentalidad correcta es fácil sentirse presa del coronavirus.

Si de algo estoy seguro es de la marca que esta experiencia dejo en mi persona y de de como transformo mi ser. Aprendamos a valorar las cosas que realmente importan en la vida, dejemos de pensar en lo que no tenemos y disfrutemos el presente. Olvidemos viejos rencores y perdamos el miedo a vivir nuestras vidas. Tomemos decisiones sin importar el mañana que quizá nunca llegue. Dejemos de habitar en el futuro y comencemos a dar pasos en nuestro aquí y nuestro ahora.

Notas finales

Existen tantos detalles y tantas cosas que me gustaría compartir pero en esencia creo que pude resumir lo mas importante. Nuevamente quiero agradecer a familiares y amigo, a todo el equipo multidisciplinario de salud y a Dios por que esta experiencia no la hubiera sorteado solo sino con la ayuda de todos ustedes.

Los invito a que hagan extensa mi historia ayuden a alguien que este pasando por una situación difícil. Háganle saber que no están solos y que si existe luz al final del túnel. Compartan si creen que alguien lo requiera. Si necesitas ayuda házmelo saber, en medida de mis posibilidades podre extenderte la mano.

Conoce la historia completa dando click aqui abajo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *